Martes, 11 de Diciembre de 2018 -

Parque Summit entre naturaleza y aves exóticas

03 Ago 2018

Lucía Chávez/estudiante de periodismo

El canto de las aves, el aire puro y la brisa fresca del bosque inmediatamente relajan nuestros sentidos al llegar al Parque Municipal Summit, uno de los sitios naturales más frecuentados por los turistas que visitan la ciudad de Panamá, localizado en el Corregimiento de Ancón, a 20 minutos del centro de la ciudad.

El parque se ha convertido en un atractivo turístico que atrae anualmente a unas 190 mil personas aproximadamente, ya que tiene áreas para picnic, juegos infantiles, además educan al visitante sobre la colección que poseen de plantas y árboles, y del valor que tiene el águila Harpía, como ave nacional de Panamá.

Summit en el idioma inglés significa cumbre o cima y en efecto era el punto más alto del ferrocarril de la Antigua Zona del Canal, entre el Caribe y Pacífico de Panamá, motivo por el cual se le nombra así al área y al parque, señaló el administrador del Parque Summit, Edgar Araúz.

En 1923, nace el parque como una granja experimental de plantas, con el objetivo fundamental de propagar y diseminar plantas que fueron traídas de los cinco continentes.  Consecutivamente, en 1939 el parque adecúa las instalaciones para la atención de visitantes.

Con la firma de los Tratados Torrijos-Carter,  el 7 de septiembre de 1977, el Parque Summit llega a ser uno  de los primeros sitios que se revirtió a Panamá junto con el Parque Soberanía en 1979. En el año 1985 la administración del parque pasa al Municipio de Panamá hasta la actualidad.

Gilberto Alemancia, ejecutivo del departamento de Comunicaciones Internacionales de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), señaló que los visitantes de Alemania, Francia, España que llegan a la ciudad buscan lugares para hacer senderismo, asimismo conocer el águila Harpía. “Básicamente quieren estar conectados con la naturaleza”, dijo.

Alemancia indicó que la interconexión del Parque Summit con el Parque Nacional Soberanía, es una gran ventaja para que conozcan ambos sitios y por supuesto el Canal de Panamá, convirtiéndose en una ruta perfecta para el excursionista. 

Entre la flora que se puede ver dentro del parque está el árbol frutal Mangostín, traído en 1925 por el botánico David Fairchild, uno de los fundadores del parque.  Y el árbol de Soda, cuyo extracto de su nuez  fue utilizado por una reconocida empresa de gaseosas, mencionó el administrador del parque.  

Igualmente, se encuentra el árbol de Manzana de Agua, comestible y jugosa, nativa de Asia Tropical; el árbol de Chicle, nativo de México;  la Vainilla, nativo de América; y doce especies de bambú de diferentes regiones del mundo. 

Aparte de las mencionadas, existen especies nativas de Panamá como el árbol de Vela, utilizado como diurético (para tratar la acumulación de líquidos en el organismo) y el árbol Nacional de Panamá, cuya corteza fue utilizada como remedio contra la malaria.

Centro del Águila Harpía como atractivo del parque

El Centro del águila Harpía fue construido en 1998, para la conservación y educación ambiental.  Ron Magill, del zoo Miami, inició el proyecto del centro y con él se sumaron otros patrocinadores, entre ellos Sony y Miami Metrozoo.

Mediante la Ley  N° 18 de 10 de abril  de 2002 se escoge al águila Harpía como el ave nacional de Panamá.

Las primeras águilas harpías en territorio panameño fueron Sony y Metro (en honor a Sony y Miami Metrozoo), las dos están disecadas en el Centro del Águila Harpía, para instruir al visitante.

“Cheyenne” es otra  águila Harpía que permaneció en el centro y murió a los 51 años de edad, de artrosis, debido a que no podía mover sus garras (parte más importante de estas aves).  Finalmente quedó el águila “Panamá”, que cumplirá nueve años en septiembre de este año.

Abdiel Melgarejo, guía del departamento de Educación Ambiental del Parque Municipal Summit, señaló que el águila Harpía tiene una característica singular: “lo que nosotros podemos ver a un kilómetro con un binocular, el ave lo observa a 1 kilómetro y medio”. 

Añadió que son aves territoriales y utilizan ciertos árboles como el Ceiba, Cuipo o Frijolillo para armar sus nidos y tienen una sola pareja para toda la vida.

A su vez, Melgarejo destacó que el águila Harpía es el ave más fuerte y grande del mundo. Sus alas miden aproximadamente 2.24 metros, el tamaño de un tablero de clases.  La altura de un macho es de 85-96 centímetro y se inclina hacia adelante, mientras que la hembra 1.20-1.27 metros y se para erguida.  

Se caracteriza por tener un penacho y pico de color negro, cabeza y cuello gris; pecho negro y abdomen blanco. Por encima, las alas y la cola son negras y por debajo, la cola tiene tres franjas blancas intercaladas con franjas negras; patas amarillas y uñas negras.

En los meses de noviembre  y diciembre se inicia el cortejo de esta ave. El macho construye el nido y si es ayudado por la hembra, es porque acepta el cortejo, explicó Melgarejo.

El águila Harpía habita en el bosque húmedo tropical de Darién, Bocas del Toro y Colón.  De igual forma en Brasil, Argentina, Venezuela, Perú y en Ecuador, como un símbolo de la diversidad biológica.

Debido a que es el ave nacional y un gran atractivo turístico, la ATP ha participado en la iniciativa de monitorear el nido del águila Harpía Otto, bautizado así por el Huracán Otto.  Nació alrededor del 15 de noviembre de 2016 y se encuentra en el Parque Nacional Chagres. 

La belleza de esta exótica ave es inspiración para la elaboración de artesanías por nuestros indígenas. En Guna Yala-- por ejemplo-- hacen mola con la imagen de esta ave, mientras que los Emberá-Wounaan la tallan en madera “cocobolo” y “tagua” (marfil vegetal), también hacen canastas con “jagua”. 

A pesar de ser nuestra ave nacional, al águila Harpía muchos la confunden con el águila Crestada y el Halcón, por lo que el Parque Summit se mantiene realizando programas de educación ambiental e invita a todos los turistas nacionales y extranjeros para que aprendan más acerca de ella.

Fotos